viernes, 20 de marzo de 2015

Privacidad e internet

Vivimos en una época en la que estamos rodeados de tecnología constantemente, donde todo el mundo usa ordenadores, smartphones y/o tablets. Si bien es cierto que las nuevas tecnologías han supuesto grandes ventajas y mejoras en muchos aspectos de la vida, sin embargo, por otra parte, la mayoría de los usuarios no son conscientes de los riesgos que pueden llegar a correr, y que de hecho suelen correr diariamente, si no hacen un buen uso de la tecnología.

Es la “era de la información”, en la que “seguridad” e “internet” son términos contradictorios, pues constantemente nuestra intimidad se ve expuesta.

Los ordenadores, smartphones y tablets son grandes almacenes de valiosa información personal a los cuales cualquier persona o entidad puede tener acceso si no tomamos las precauciones necesarias.
Hay que saber que no hace falta ser un hacker para poder acceder a contraseñas y datos personales de los usuarios de internet. Simplemente hay que «aprovecharse» de los errores que cometen muchos usuarios al navegar por internet para conseguir esos datos. Al usar la palabra «errores» me refiero, por ejemplo,  a utilizar un ordenador y/o teléfono móvil ajeno, ya sea de otra persona o, peor aún, de un lugar público como pueden ser bibliotecas, institutos... y empezar a navegar por internet metiéndose en redes sociales e introducir datos personales o marcando la casilla «recordar contraseña», o el hecho de no cerrar la sesión dando por sentado que al cerrar la página, tu usuario desaparecerá solo; pero, por desgracia, en algunos casos no es así. Para solventar este error, se recomienda tener mucho cuidado con la información y los datos que manejamos en un ordenador o móvil ajeno; no poner tus datos y siempre asegurarse de que se ha cerrado la sesión al terminar.

Otro error que es bastante cometido por los usuarios, es usar la misma contraseña para diferentes páginas/direcciones. Esto supone un riesgo muy alto, ya que si alguien adivina esa contraseña, puede meterse en todas las páginas que correspondan a esa contraseña. Los expertos recomiendan usar una contraseña para cada dirección. Y además, recomiendan cambiar esas contraseñas cada poco tiempo, y sobre todo cuando se han introducido esas contraseñas en un ordenador ajeno. Me parece una tarea muy sencilla para llevar a cabo, y que puede ayudar a la gente a evitar muchos robos en la red.

Llegados a este punto, me gustaría hablar sobre algo que todo usuario de internet conoce: “He leído y acepto los términos y condiciones de uso.”  Al leerla, parece una simple frase; pero no es así. Detrás de esa frase se esconde mucha información que todos deberíamos leer con atención, ya que afecta a nuestra intimidad y nuestros datos personales. ¿Qué hacer para que la gente lea estas condiciones? Es curioso que, si me paro a leerlas, no son tan complicadas de entender como parecía, y dicen muchas cosas que conciernen e interesan a cualquiera.

Quizá la gente no lo lea, porque no saben realmente lo que puede llegar a suponer. Pues bien, al marcar esa pequeña casilla, se aceptan, entre otras cosas, el permiso de acceder a nuestros contactos, direcciones, gustos, búsquedas realizadas, el tiempo que pasamos en “x” página, etc., todo en función de lo que pueda recabar la empresa para su propio beneficio. Así por ejemplo, si estás buscando un coche para comprar, te gustan las motos etc., es muy posible que al entrar en tu red social o correo, recibas publicidad referente al mundo del motor.

En mi caso personal, a cada búsqueda que hago, en mi ordenador ya salen cosas relacionadas con que me encuentro en Salamanca.

Por otro lado, se da la situación en la que podríamos toparnos con algún hacker o pirata informático en algún lugar público, como algún aeropuerto, estación, biblioteca... Tan sencillo como que levanten una red Wi-fi con las palabras “Wi-fi gratis”, “Free Wi-fi” o algo similar, nos conectemos y ya podrán acceder a absolutamente todo lo que tengamos en nuestro aparato; contraseñas, fotos, conversaciones, etc. Hay que tener mucho cuidado con esas redes tan tentadoras. Aquí se pueden aplicar los mismos consejos que al usar un ordenador ajeno; tener mucho cuidado con la información y/o datos que introducimos, y vigilar muy bien las páginas a las que nos metemos al usar esa red gratuita.

Sin embargo, desde una red “segura” podrían hackearnos si no configuramos correctamente nuestra seguridad Wi-fi. Es totalmente recomendable instalar algún antivirus, pues no será 100% seguro, pero sí que evitará la gran mayoría de virus. Lo más recomendable es comprar un aparato que se pone justo entre la toma de teléfono y el router, el cual impide cualquier acceso de virus o troyano a nuestro computador, aunque, todo hay que decirlo; su precio es muy elevado.

Volviendo a los grandes errores, Chema Alonso explica muy bien uno de ellos en su programa «Salvados»: La cámara web del ordenador. A diferencia de un ordenador de sobremesa, los portátiles suelen traer la web-cam integrada, y se puede apagar, pero no desconectar. Aún apagada, existen programas para poder ver las web-cam de otros ordenadores aunque no se estén usando estén apagadas. Esto es muy peligroso, ya que las imágenes pueden ser objeto de grabación, y posteriormente de chantaje. Para prevenir esto, tan sólo hay que cubrir la cámara del ordenador con algo opaco, de forma que no se te vea, aunque alguien se introduzca en ella.

Cabe destacar violación que hacen de nuestra intimidad ciertos gobiernos. El caso más destacado es el de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU., que con la excusa de protegerse contra el terrorismo, durante años han  estado investigando conversaciones de todo tipo y datos personales no sólo de su país, sino de los dirigentes de otros países y de gran parte de sus ciudadanos.

Para terminar, me gustaría exponer mi punto de vista sobre lo que he hablado.

En mi opinión, es un tema que nos afecta plena y directamente a todos los usuarios de internet; estamos desprotegidos cada vez que usamos nuestro ordenador, móvil, Tablet etc., (e incluso cuando no lo estamos utilizando).
Creo que todas las personas deberían concienciarse más, tomarse muy en serio todos los consejos que dan los expertos para prevenir posibles problemas. No es tan difícil cambiar nuestras contraseñas, o asegurarse de cerrar sesión cuando se acaba de navegar,  así como tampoco lo es poner una pegatina encima de nuestra web-cam. Pequeños gestos pueden evitar grandes problemas.